domingo, 30 de octubre de 2016

Castañadas y castañeras


Durante estas fechas comprendidas entre finales de octubre y principios de noviembre se celebra la popular Castañada. Esta tradición tiene sus orígenes en época medieval, con estrecha relación con el día de los Fieles Difuntos, pues antiguamente para recordar la necesidad de rezar por los difuntos, durante la noche de Todos los Santos se tocaban las campanas de todas las parroquias y conventos. Ello suponía un gran esfuerzo para el campanero, el cual reponía fuerzas comiendo castañas, el fruto más abundante de otoño. Como el número de campanarios era muy elevado en aquellos tiempos y al campanero se iban añadiendo las personas y familiares más allegados, en un afán de querer compartir con él sus penas y también sus gozos, finalmente todos acababan comiendo castañas. Fue a partir de entonces que las familias tomaron el hecho de comer castañas como una tradición, y a ello se sumaron los boniatos y los panellets.


A partir del siglo XVIII se extendió la tradición por todo el país, lo que convirtió la castaña en un negocio rentable que propició la aparición de las entrañables castañeras. Actualmente todavía se pueden ver barracas de castañeras por las calles de las ciudades, donde elaboran castañas y boniatos según marca la tradición: con carbón prendido y una olla de hierro. Ya en pleno siglo XXI, las castañeras no siempre son ancianas sino también mujeres jóvenes e incluso hombres, algunos de ellos emigrados de otros países y que han recogido esta tradición de otoño.
En la prensa más antigua era habitual recoger estampas fotográficas o ilustradas de tradiciones y folclore, de modo que al llegar las fechas señaladas eran las protagonistas de las portadas. Posteriormente fueron desapareciendo salvo las festividades más importantes como Semana Santa, las verbenas y Navidad.