La presente portada corresponde a un ejemplar del periódico "Diario de Barcelona" fechado el 2 de noviembre de 1956, hace ahora 70 años. La imagen, una fotografía del célebre fotógrafo Josep Brangulí, hace referencia a una multitud de gente visitando un cementerio, previa compra de flores en las paradas allá instaladas, cuyos ramos engalanarán las tumbas de sus seres queridos que allí reposan. Es la tradición de la festividad de Todos los Santos la visita a los cementerios, donde las familias acuden para limpiar las lápidas, rezar y decorar las lápidas o nichos con crisantemos.
Su origen se debe a la imposibilidad de conmemorar a cada mártir de forma individual, por lo que se decidió unificar el recuerdo en un solo día. Aunque inicialmente se celebraba en fechas cercanas a la Pascua, el Papa Gregorio III (siglo VIII) trasladó la festividad al 1 de noviembre al consagrar una capilla en la Basílica de San Pedro dedicada a todos los santos. Posteriormente, en el siglo IX, el Papa Gregorio IV extendió la obligatoriedad de esta fiesta a toda la Iglesia de forma universal.
En cuanto a los Fieles Difuntos, fue a partir del 2 de noviembre del año 998 cuando se creó un día especial para ellos, instituido por el monje benedictino Odilón de Cluny, cuya idea fue adoptada por Roma en el siglo XVI y de ahí se difundió al mundo entero.
Para diferenciar ambas solemnidades cristianas, el día de Todos los Santos (1 de noviembre) celebra a todos los santos conocidos y anónimos que ya se hallan ya en el "cielo", mientras que el día de los Fieles Difuntos (2 de noviembre) recuerda y reza por las almas de las personas fallecidas que aún están purificándose en el purgatorio.
A todo ello una vez queremos más aprovechar la ocasión para promover en fechas señaladas la adquisición de un periódico o revista original del día de nacimiento de esa persona tan especial, acompañada de una carpeta de presentación personalizada con las iniciales en dorado del nombre y apellidos de la persona a la que va dirigida. Siempre existe una buena razón para ofrecer un regalo diferente, original, único e irrepetible como es un ejemplar de prensa antigua.